RAJOY: DE INOCENTE SOLO EL ROSTRO

     La Organización Internacional de las Migraciones (OIM) lanzó el 2 de octubre un urgente llamado: 21 millones de personas (sí, 21 millones de personas) en Yemen necesitan ayuda humanitaria de forma urgente debido a los bombardeos de Arabia Saudita. La Organización habla de ‘una calamidad humanitaria’ en Yemen, causada por la hambruna y el brote de cólera que ya infectó a 750 mil yemeníes. El director general de la OIM, William Lacy Swing, informó que este desastre afecta al 80 % de la población yemení.

https://youtu.be/p8xLMPwcVtE

  • ¿QUÉ TIENE QUE VER ESPAÑA?

Mucho. A pesar de que sus leyes lo prohíben, exportan armas a esa monarquía, y en cantidad.

España es el tercer país que más armas exporta a la dictadura saudí: 116 millones de euros en 2016 y más de 650 millones de euros desde que comenzó en 2015 la guerra en Yemen, en el Golfo Pérsico. Dicho de otro modo: los sauditas bombardean Yemen gracias a la tonante industria bélica española.

Recientemente, desde el puerto de Bilbao salieron un total de 312 contenedores marcados con el sello de «explosivos» con destino Arabia Saudí. Son casi 8700 toneladas de armamento.

Según informa la Cadena Ser44 de estos contenedores zarparon el 19 de octubre de 2016; 52, el 1 de diciembre; 35, el 10 de febrero; 26, el 13 de marzo; 45, el 19 de abril y otros 110, el 14 de julio de 2017.

El Gobierno niega que las armas que lleva años vendiendo a Arabia Saudí se utilicen en la  guerra de Yemen, aunque Amnistía Internacional, FundiPau, Greenpeace y Oxfam Intermon, dentro de la campaña «Armas bajo control» no lo tienen tan claro y advierten de que el Estado podría ser «cómplice, y por tanto, acusado de crímenes de guerra».

que España fuera elegida el lunes 16 de octubre de 2017 como miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU para el período 2018-2020 habla del patético estado de las Naciones Unidas en la actualidad

Desde esta perspectiva, que España fuera elegida el lunes 16 de octubre de 2017 como miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU para el período 2018-2020 habla del patético estado de las Naciones Unidas en la actualidad y el cinismo de muchos integrantes que deciden no mirar lo que ocurre más allá de sus edificios de acero y cristal.

Son muchas armas destinadas a un país (Arabia Saudita) que lidera la ofensiva en Yemen, donde está cometiendo crímenes de guerra y violando derechos humanos, y para el cual el Parlamento Europeo pidió el bloqueo de venta de armamento. No quedan dudas de la Declaración del Parlamento Europeo del 12 de junio de este año. En el punto F afirman:

Considerando que el número de víctimas civiles desde 2015 asciende ya a decenas de miles de personas, y que se acusa a la alianza encabezada por Arabia Saudí (que incluye a los Estados Unidos y el Reino Unido, que comenzó a bombardear Yemen en marzo de 2015) de cometer crímenes de guerra, habiendo atacado de forma indiscriminada e ilícita a escuelas, mercados, hospitales, bodas, un funeral y viviendas, así como a otros objetivos civiles, en los últimos años; que el grupo armado hutí y sus aliados han bombardeado de forma indiscriminada zonas civiles en la ciudad de Taiz, han disparado artillería indiscriminadamente a través de las fronteras contra Arabia Saudí, matando e hiriendo a civiles, y han reclutado a niños de tan solo quince años para combatir como niños-soldado en el frente de combate;

y en su punto H

“…que, en su reciente visita a Arabia Saudí, el presidente Trump echó más leña al fuego al expresar apoyo incondicional a la política de este país en la región y prometió nuevas exportaciones de armas a Arabia Saudí por valor de 110. 000 millones de dólares estadounidenses; que, desde el inicio de su mandato, se ha producido un alarmante aumento de las operaciones extraterritoriales y extrajudiciales de carácter letal de los Estados Unidos en Yemen, en particular mediante la utilización de drones, que habrían provocado numerosas víctimas civiles; que existen indicios de que los Estados miembros de la Unión están prestando apoyo, directa o indirectamente, a estas operaciones letales mediante servicios de inteligencia y otros medios” (…)
víctimas de la guerra en Yemen necesitan ayuda

La industria armamentista española, según lo señalaba el investigador Carlos del Castillo en el diario Público, se ha beneficiado de las buenas relaciones diplomáticas entre la Casa Saudí y Juan Carlos de Borbón.

  • LAS MONARQUÍAS SEAN UNIDAS

En 2015, las exportaciones de armas más relevantes tuvieron como destino Arabia Saudí, tocando los 546 millones de euros, tal y como recoge el informe Exportaciones españolas de armamento 2006-2015, elaborado por el Centre Delàs, con estadísticas oficiales.

En el análisis se concluye que las ventas de armas españolas se han multiplicado un 391% en la última década, y representan el 4,4% de las exportaciones mundiales y el 1,5% del total de la balanza comercial española.

Solo las ‘grandes potencias’ exportadoras superan a España en ventas de armas: EE.UU., Rusia, Alemania, Francia, China y Reino Unido.

Sin embargo, la Ley 53/2007, sobre el Control del Comercio Exterior de material de defensa, prohíbe la concesión de licencias de exportación de armas cuando éstas «puedan ser empleadas en acciones que perturben la paz, la estabilidad o la seguridad en un ámbito mundial o regional, puedan exacerbar tensiones o conflictos latentes, puedan ser utilizados de manera contraria al respeto debido y la dignidad inherente al ser humano, con fines de represión interna o en situaciones de violación de derechos humanos, tengan como destino países con evidencia de desvíos de materiales transferidos».

Es difícil encontrar alguna de las condiciones de la Ley que no viole la monarquía saudí, dado que junto con otros países de la región y el apoyo directo de EE.UU y Gran Bretaña, lidera la campaña de bombardeos sobre Yemen, que incluyen masacres a población civil.

     El informe, firmado por la directora del Institut Catalá Internacional per la Pau, Tica Font, y el profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, Eduardo Melero, advierte que

«estas exportaciones pueden considerarse ilegales si nos atenemos a la propia legislación española y europea sobre comercio de armas debido a la situación de inestabilidad existente en la región de Oriente Medio».

En el primer mandato de Mariano Rajoy (PP) las exportaciones de armamento se vieron notablemente reforzadas: eran de 2.153 millones de euros en 2012 y treparon a 3.720 millones en 2015.

exportaciones autorizadas primer semestre 2015 – cuadro: Alberto Estevez

«La política del Gobierno de favorecer la exportación está clara, y es algo que ha mantenido tanto el PP como el PSOE. Se visita Arabia Saudí, están las agregadurías de Defensa, los contactos privados gobierno a gobierno…», continúa Melero. Todo un entramado opaco que hace imposible una correcta fiscalización en lo referente a las ventas de armas, lo que explica, en parte, las elevadas cifras de comercio con Arabia Saudita.

  • EN VIAJE DE NEGOCIOS

Con la anuencia del PSOE, y cuando no le quedó más alternativa al establishment español de investir a Mariano Rajoy en noviembre de 2016 como presidente del gobierno, quien fuera el embajador ante la Unión Europea, Alfonso Dastis, fue designado como nuevo ministro de Asuntos Exteriores, y ambos políticos diseñaron que el primer viaje junto al rey Felipe VI iba a ser a…¡Arabia Saudí!, pero tuvo que ser cancelado por la muerte del príncipe Turki bin Abdelaziz, hermano del actual monarca Salman.

     La comitiva real, como bien señala Carlos del Castillo en el diario Público,

“iba a suponer la primera salida al extranjero del ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, del de Fomento, Íñigo Gómez de la Serna, y en ella también iba a participar el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz. Semejante despliegue se corresponde con la importancia de los negocios entre ambos países: por un lado el (tren) AVE a La Meca que construye un consorcio español, por otro, cerrar la construcción de cinco buques de guerra saudíes en el astillero público Navantia por 2.000 millones de euros”. 
Hambruna y epidemia de cólera en Yemen

     Juzgar al gobierno de Rajoy como si el del socialista José Luis Rodríguez Zapatero fuera inocente en el tema armamentos, es un error. Un acuerdo de colaboración entre España y Arabia Saudita signado en 2008 (en pleno estallido de la crisis de las hipotecas y el temerario proceso de decenas de miles de desahucios) sentó las bases de posteriores ventas de armamento.

     Otro ‘progresista’ como Tony Blair, jefe del gobierno británico en 2007, cerró una operación con los sauditas por 10 mil millones de libras esterlinas. Por ese monto, la monarquía árabe compró 72 aviones popularmente conocidos como EF-2000 o Eurofighters, y cuyo nombre técnico es C-16 Typhoon. El entrenamiento corría por cuenta de los británicos, que fabrican ese avión a través de un consorcio europeo integrado por Alemania, Italia y España. Un escándalo denunciado por la prensa de Londres obligó a cambiar el lugar de entrenamiento: España.


     En el primer semestre de 2010 un grupo de elite militar saudí compuesto por 18 pilotos fue adiestrado por el Ejército hispano en la base de Morón de la Frontera, en Sevilla. El proyecto se abortó cuando una de las naves se estrelló y falleció un saudita, pero esos aviones son los que usan los sauditas para bombardear territorio Yemení.

     A pesar de las negativas, a principios de la primavera de 2015, durante el inicio de la llamada operación Tormenta decisiva en 2015, lanzada conjuntamente con una decena más de países árabes, los saudíes usaron los F15 estadounidenses, sus Tornado británicos y al menos parte de los Eurofighters. ACNUR, la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados reveló que en 2016 los sauditas y sus socios hicieron 3936 bombardeos, y en el primer semestre de 2017 superaron los 5670.


«Las armas que están matando a la población yemení son españolas, francesas, italianas, alemanas, australianas, estadounidenses, británicas, brasileñas… Todos hacen negocio con la guerra en Yemen».
                                 Eva Erill, presidenta de Solidarios Sin Fronteras

También en Yemen se han encontrado lanzacohetes C-90 producidos por la empresa española Instalaza en posesión de los insurgentes hutíes y vendidos -originalmente- al Ejército saudí…

Foto: Khaled Abdullah

La catástrofe en Yemen de la cual (in)directamente es responsable España, Francia y Gran Bretaña como grandes proveedores de armas a la dictadura saudita, fue calificada por las Naciones Unidas como ‘la peor catástrofe humanitaria del mundo’: en dos años murieron más de 12.000 civiles, hay 3 millones y medio de desplazados internos, y el 83% de la población yemení está en emergencia humanitaria. La extendida epidemia de cólera y la desnutrición golpean a una de las naciones árabes más pobres a manos de la riquísima monarquía saudí. Las raíces se remontan a los años 60 cuando Yemen osó aliarse a Nasser, el líder egipcio.

«A EE.UU., Gran Bretaña y Francia solo les interesa controlar el petróleo. Yemen es muy pobre, pero está situado en un lugar estratégico».
                                 Eva Erill, presidenta de Solidarios Sin Fronteras

En tanto, el informe «Armas europeas que alimentan conflictos. Conflictos de los que huyen los refugiados«, elaborado por el Centro Delàs de Estudios por la Paz de Barcelona, sostiene que la venta efectiva y la autorización de venta de armamento y material militar a países en conflicto está relacionada ─si no directa, al menos indirectamente─ con el aumento de los flujos migratorios hacia zonas más seguras.

El estudio, coordinado por Jordi Calvo, afirma que los países de la Unión Europea exportaron armamento y material de defensa por un valor de 37.000 millones de euros entre 2003 y 2014 a 63 países en situación de conflicto armado o tensión. Una venta que, en la mayoría de los casos no ha contribuido a mejorar la seguridad de esos países y en otros muchos, la ha empeorado, llevando a la “crisis de los refugiados”.

beber agua de donde sea posible- Yemen

 

Dentro de ese total, Europa, la que dicta clases sobre derechos humanos y parámetros de democracia, vendió armas a 30 países en conflicto permanente y en ninguno de ellos se ha reducido el nivel de inseguridad.

Podría asegurarse que el número de refugiados y desplazados que huye de esos países –como Libia, Yemen, Siria, Mali, Burundi, Turquía, Pakistán, Etiopía o República Centroafricana– es la prueba más contundente.♦♦

 

 

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